Abundancia...

Hace unas semanas...

Cuando llegamos a la casa en la playa el Enano solo queria ver si estaban los juegos, los tipicos con minis montañas rusa, barcos piratas que mas parecen botes, un tagada con capacidad para unas 15 personas, otros juegos más y sus buenos e infaltables taca-tacas. La primera noche y se asomaba al jardin cada 10 minutos para ver si ya funcionaban las luces (quedan a una cuadra de la casa). Asi estuvo unos 3 dias hasta que se encontro con un amiguito que conocio el verano pasado, ahora salia con el a los juegos. Se fue el amigo y llegaron unos vecinos que, por esas tremendas coincidencias, eran amigos del dueño de los juegos asi que el Enano salia con ellos ahora.

Lo que el verano pasado resulto ser casi una pesadilla porque hacía los tremendos escandalos porque no lo llevaban a los juegos, este año fue tanto que los últimos dias poco menos y lo llevamos a la fuerza para aprovechar las entradas que le regalaron... este verano no fue el Enano mas chico eso si... ¿habra sido exeso de entradas... o falta de niños en la casa?


Sea como sea, tuve un mejor verano con el Enano... y eso es una gran COSA!!

escrito por Brujis™ a las 9:02 p. m. 0 hojas al viento

Posdata: te amo

Lo encontré de casualidad por ahi y me puse a leerlo más por matar el tiempo en realidad, pero me fui enganchando y terminé devorándomelo sólo en unos días, directo de la pantalla del computador...

Es una historia muy bella que toma la muerte y el continuar de la vida de una forma muy franca, realista y hasta con toques de humor que permiten que uno no caiga en depresión a medida que avanza la novela. Te muestra los sentimientos de los personajes sin tantos adornos hasta el punto en que llegas a sentirte identificado con alguno de ellos por haber pasado por situaciones similares... y, de cierta forma hasta te permite comprender ciertas actitudes del ser humano.

Definitivamente un buen libro escrito por Cecelia Ahern...
escrito por Brujis™ a las 4:12 a. m. 12 hojas al viento

Dulces ironías...

Vivía en Bagdad un comerciante llamado Zaguir.
Hombre culto y juicioso, tenía un joven sirviente Ahmed, a quien apreciaba mucho.
Un día, mientras Ahmed paseaba por el mercado de tenderete en tenderete, se encontró con la muerte que le miraba con una extraña mueca.
Asustado, se echó a correr y no se detuvo hasta llegar a la casa de su señor.
Una vez ahí le contó todo lo ocurrido y le pidió un caballo diciendo que se iría a Samarra, donde tenía unos pariente, para de este modo escapar de la muerte.
Zaguir no tuvo inconveniente de prestarle el caballo más veloz de su cuadra y se despidió diciéndole que si forzaba un poco el caballo podía llegar a Samarra esa misma noche.
Cuando Ahmed se hubo marchado, Zaguir se dirigió al mercado y al poco tiempo encontró a la muerte paseando por los bazares.
"¿Por qué has asustado a mi sirviente? - Preguntó a la Muerte -, tarde o temprano lo has de llevar, déjalo tranquilo mientras tanto".
"Oh, no era mi intención asustarlo - Se excusó ella - pero no pude evitar la sorpresa que me causó verlo aquí, pues esta noche tengo una cita con él en Samarra..."

Por querer escapar de una situación terminas precisamente en donde menos quieres estar...
escrito por Brujis™ a las 10:43 p. m. 0 hojas al viento